El ritmo que lo cambió todo.
Presentada en 1978, la Roland CR‑78 marcó un punto de inflexión en la tecnología musical, ya que añadía programación de usuario a la típica caja de ritmos con presets. Su cálido bombo, caja afilada, platos sedosos y percusiones singulares, como congas, bongos y güiro, se convirtieron en la base rítmica de éxitos seminales e inspiraron a artistas del pop, el rock y la electrónica. Más que una caja de ritmos, fue un hito cultural con una esencia humana que sigue conectando hoy en día.